Hay mostros que tienen pinchos tan filosos que podrían estallar varios globos de colores a la vez, pero la mayoría de ellos lo hacen para asustar o porque los asustaron, pero Pinchon Mostron es distinto a ellos ya que a él le encanta sacar y exponer sus pinchos por gusto, es un pasatiempo para él ya vive cerca a las playas puede posarse en el sol todo el tiempo que él quiera y que los turistas lo vean pasearse por ahí mostrando lo pinchudo que es.

Es algo feroz y aunque le guste mostrar sus pinchos también sabe usarlos muy bien con los mostròlogos que no le agradan, así que si te lo encuentras un fin de semana que estés en la playa asegúrate de admirar sus pinchos de lejos ya que no dudara en usarlos.

 

Descubierto por: Esteban (8 años)

Nivel: mostrólogo junior
Ubicación: Medellín, Colombia

FICHA DE MOSTRO
Tipo: Pinchudo

ferocidad:
asustancia:
apestosidad:
visibilidad:
tamaño:
amistosidad:

Más mostros pinchudo

Cultucalectulus

Cultucalectulus

Cultucalectulus, es un pinchudo parlante, gruñón y amistoso, parece un caramelo viejo y anticuado, nació en octubre en una tierna noche de brujas, aunque a muchos eso no les gusta. Nadie lo quiere por ser un dulce amargo, pero es tan buen compañero de aventuras que las noches de películas de terror se hacen espectaculares,

Herbomidico

Herbomidico

Herbomidico es un mostro de pocos amigos, muchas veces hace muecas y poco le importa que lo vean,  al fin de cuentas muchos mostros lo respetan… Es fuerte y feroz como los de su tipo, ¡¡¡pinchudo y grandote a todos molesta con un brinco!!!, acecha los puertos de viejos pescadores, así todos cuentan lo que

Coltocus Moltocus

Coltocus Moltocus

Coltocus Moltocus ama los televisores, ¡si tienes uno en tu sala seguramente detrás de él se esconde! Le encanta morder cables con sus dientes afilados, tiene unas pinzas gigantes con las que destroza todo a su paso, suele hacer desorden y en eso es el mejor, cuando salgas de vacaciones al volver a casa, el

Lapop

Lapop

Si escuchas pequeños pasos en el techo, seguramente Lapop está rondando tu casa, lo irónico, es que esos pequeños pasos no tienen nada que ver con el tamaño descomunal de este mostro afechante. Las pocas veces que éste mostro llegó a instalarse en el cobertizo de alguien, es porque alguien, dejó migajas de galletas alrededor,