¡Samot… Samot! Este gigantón atronador, tiene una peculiaridad, no hay canción que no se sepa en la ducha, vive en las esponjas de los baños, y aveces se le encuentra en el aire acondicionado, le encanta comer jabón, tiene dientes grandes y un pésimo sentido del humor, especialmente cuando la espuma se le mete en los ojos…¡Qué enredo el de este monstruo! Se sabe que es un experto en bailar, tomar shampoo y fregar las paredes, así que si no quieres llevarte un susto bañate muy deprisa, ¡seguro te aparece de un golpe si desperdicias!.

Descubierto por: Joseph Thomas Rodriguez (5 años)

Nivel: mostrólogo junior
Ubicación: Bogotá, Colombia

FICHA DE MOSTRO
Tipo: Atronador

ferocidad:
asustancia:
apestosidad:
visibilidad:
tamaño:
amistosidad:

Más mostros atronadores

DID

DID

Así como su hermano Mauricio, le encanta ser un atronador y hacer mucho ruido, es por eso que comparte con su hermano la potente voz que tiene, pero a diferencia de su él, a DID le encanta cantar, es mas que un hobby y algo que hace todo el día, pero como era de esperarse,

Mortifero Gigante Tira Fuego

Mortifero Gigante Tira Fuego

Mortifero es un mostro atronador, nacido de una lágrima de fuego y un soplido de dragón. Surca los cielos con gran ferocidad, y su ojo vigilante mantiene a raya la ciudad. Mortifero, aunque pequeño es, su coraje no tiene comparación, es fácil de encontrar pero casi imposible de atrapar, ¡cuidado! quien intenten enfrentarlo, es un

Mauricio

Mauricio

Mauricio es un amigo muy azul y demasiado amistoso, es por eso que es uno de los atronadores mas comunes de todos, que no son feroces ni te asustan tampoco. Pero no todo esta bien con él, ya que le encanta silbar y lo hace con muchísima potencia y volumen, así que es muy divertido

Trisolivan

Trisolivan

A los mostros atronadores les encanta gritar y hacer mucho ruido! pero no todos pueden rugir de tal forma que te tiemblen las piernas al momento de escucharlo, por eso Trisolivan es uno de los mas temibles y feroces entre todos,  y tal vez su tamaño es lo que potencie su grito. A él se